Legislació lingüística - cdlpv

Las Provincias, 12.06.2004

Un académico denomina en un documento oficial valenciano-catalán a la lengua

Figueres precisa que el término no ha sido aprobado por el ente normativo

El debate sobre la denominación del valenciano vuelve a estar de actualidad. Jordi Colomina, presidente de la sección de Lexicografía de la Acadèmia Valenciana de la Llengua, utilizó ayer el término "valenciano-catalán" para referirse a la lengua. Es la primera vez que se utiliza esa denominación en un documento oficial.

J. C. FERRIOL/ VALENCIA

El encuentro de casi 150 técnicos lingüistas organizado por la Acadèmia Valenciana de la Llengua sirvió ayer para desenterrar el debate sobre la denominación del valenciano. Fue casi sin querer, pero el día anterior a la jornada de reflexión de las europeas servirá para recordar que el presidente de la sección de Lexicografía del ente normativo, Jordi Colomina, es uno de los principales apoyos de la denominación "valenciano-catalán".

En el transcurso de la jornada —convocada para unificar criterios y acercar el ente normativo a los técnicos lingüistas—, los responsables de la Acadèmia entregaron a los técnicos documentación relativa a la labor realizada por la AVL. En el correspondiente a los criterios de elaboración de los diccionarios de la Acadèmia, que suscribe Colomina, se puede leer que entre los criterios utilizados para la elaboración de las obras aparece el de la "convergencia con las soluciones adoptadas en otros territorios donde se habla el "sistema lingüístico compartido" (según el eufemismo de la ley de creación de la AVL) o —por decirlo con un nombre más viable— el valenciano-catalán".

La referencia a esta expresión es la primera que aparece en un documento oficial del ente normativo del valenciano. No obstante, la Acadèmia Valenciana de la Llengua no ha adoptado acuerdo alguno al respecto. De hecho, el propio Colomina subrayó ante los medios de comunicación que en la Comunidad Valenciana se han de utilizar los términos "valenciano, lengua valenciana e idioma valenciano".

Pese a ello, la utilización de la denominación valenciano-catalán amenaza con provocar una fuerte polémica. El matiz de que esa expresión sólo se emplearía fuera de la Comunidad no deja de ser un guiño a la unidad de la lengua que, desde los sectores más partidarios del carácter diferenciado del valenciano será previsiblemente rechazado. Quizá consciente de esa posibilidad, Colomina también quiso hacer un guiño a esa sensibilidad y subrayó que "utilizar la expresión lengua valenciana no es sinónimo de blavero".

"Nombre político"

La presidenta de la Acadèmia, Ascensió Figueres, sabedora de lo arriesgado de abrir un debate sobre la denominación en vísperas de una convocatoria electoral, quiso precisar que la denominación valenciano-catalán afectaría únicamente al resto de España y al extranjero. Colomina remachó con que lo ideal sería que la Universidad no se refiriera a la lengua como catalán —"que es un nombre político", dijo—, sino como valenciano-catalán, "que sería el científico".

Figueres, por si acaso, reiteró que la Acadèmia no ha aprobado ningún documento en relación con este asunto. Pero en cualquier caso, el debate sobre la denominación eclipsó unas jornadas dirigidas, según Figueres, a orientar a los "promotores del valenciano" —los técnicos lingüistas— respecto a cuál es la labor y los criterios del ente normativo. "La Acadèmia no puede ir por un lado y la sociedad por otro", reconoció la presidenta. El secretario de Cultura y Política Lingüística, David Serra, señaló que la Generalitat quiere que aumente el uso social del valenciano.