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Legislació lingüística

Levante, 21.10.2006

El Consell logra que Figueres (PP) retenga la presidencia de la AVL con 12 de los 21 votos

Los «universitarios» que respaldaban a la presidenta confían en un mayor respeto a la institución y en obtener sede oficial, mientras que Palomero lamentó que algunos académicos votaron forzados.

Alfons Garcia, Valencia

A la segunda sí que fue la vencida. La presidenta de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), Ascensió Figueres, renovó ayer su cargo cinco años más al recibir el apoyo de doce académicos. Once era el mínimo necesario. El catedrático de la Universitat de València Emili Casanova fue su único contrincante, ya que Josep Palomero cumplió lo anunciado y se retiró al inicio del pleno. El profesor obtuvo ocho votos, uno menos que el ex concejal por el PSPV hace un mes, en la primera votación.

Los miembros de la AVL también respaldaron a la junta de gobierno diseñada por Figueres, aunque en una vocalía hubo empate entre Josep Lluís Doménech (el del esquema de la presidenta) y Honorat Ros, por lo que tendrá que votarse de nuevo dentro de un mes. Por lo demás, el profesor de la Universitat Manuel Pérez Saldanya será vicepresidente; la ex presidenta de la Associació d'Editors Verònica Cantó, secretaria, y el profesor de la Universitat y miembro también de la Real Acadèmia de Cultura Valenciana (RACV) Ramon Ferrer, vocal.

La primera lectura es que los 21 académicos han preferido una mandataria de perfil político (ex diputada por el PP) a un catedrático de Filología, pese a ser miembro de la AVL a propuesta del PP.

Otra lectura es que el resultado coincide con los cálculos del Consell, expresados en la reunión que mantuvo el miércoles con ocho académicos. Como publicó ayer este diario, Víctor Campos lanzó el mensaje de que el Ejecutivo necesitaba el apoyo de todos ellos, ya que contaba con el respaldo de dos o tres miembros del sector universitario. Sumados a los diez propuestos por el PP (todos menos Casanova) daban una mayoría suficiente. Así fue.

Palomero aprovechó la reunión previa al pleno para lamentar esta actitud del Consell: algunos académicos votaban forzados, dijo, porque se les había amenazado. Incluso algún académico revelaba en privado que había recibido llamadas de altos cargos la noche previa. Figueres negó estas presiones tras ser reelegida. «Está permitido reunirse», replicó. Y calificó el proceso de «transparente».

Casanova dijo que ayudará a la nueva junta, pero subrayó que se ha perdido «una oportunidad histórica» por «intereses partidistas». «Será más difícil que la lengua sea de todos ahora», señaló.

Los universitarios Saldanya y Rafael Alemany tenían un acuerdo con Figueres en la primera votación. Su argumentación ante otros académicos ha sido que confían en un mayor respeto del Consell hacia la AVL, que esta tendrá sede propia y habrá mejor relación con otras instituciones.

Saldanya invitó ayer a contemplar la junta en su conjunto y no sólo la presidencia y, al igual que Cantó, defendió la «necesaria» autonomía e independencia de la AVL.

EU considera que la entidad ha cedido a las presiones del Consell y el Bloc pidió la despolitización del organismo. La reelección deja al final más heridas de las previstas.

Levante, 27.10.2006

Hauf dimite como presidente de una sección de la AVL para mostrar su malestar tras las elecciones

La renuncia es la primera muestra de las heridas abiertas tras la victoria de Figueres

A. G., Valencia

Las heridas abiertas por el proceso de renovación de la junta de gobierno de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) empiezan a manifestarse importantes, como algunos temían. El catedrático de Filología Albert Hauf anunció el pasado martes a sus compañeros su dimisión como presidente de la sección de Documentación Lingüística y Literaria. Entre los motivos, el experto en literatura medieval expuso su malestar por lo ocurrido en las recientes elecciones a la presidencia y por el modo de funcionamiento de la institución, según la información que ha podido contrastar este diario con varios académicos. La presidenta, Ascensió Figueres, resultó reelegida el pasado día 20 al contar con el respaldo de algunos miembros del denominado sector universitario. Este apoyo a la ex diputada del PP en detrimento del catedrático Emili Casanova (el otro candidato) ha sido especialmente mal recibido por otros componentes de este sector, como Hauf, quien aprovechó la reunión del martes para expresar sin tapujos su indignación.

El profesor de la Universitat lamentó, según las fuentes consultadas, el afán por aferrarse a los cargos y defendió que convenía saber apartarse. Asimismo, sostuvo que la junta de gobierno electa no es la solución a los cambios que necesita la Acadèmia para ser más funcional, sino que, en su opinión, da un paso atrás y está más sometida al poder político.

Hauf aseguró que tenía la decisión pensada desde hacía tiempo, debido a que entiende que falta agilidad y sobra burocracia en la AVL, pero consideraba que ahora era el momento idóneo como modo de dar ejemplo tras las circunstancias del proceso electoral.

No obstante, otros académicos consultados relativizaron la decisión de Hauf, ya que los puestos de presidente y secretario de las secciones han de renovarse reglamentariamente en las próximas semanas, ya que su vigencia va pareja a la de la junta de gobierno. Pese a todo, habrá que ver si la actual directiva afronta la aplazada remodelación de las secciones, que llevaría varios meses, o mantiene la estructura actual de la institución.