Legislació lingüística - cdlpv

Levante, 31.07.2004

Querella criminal contra Figueres por un artículo «la»

Varios académicos rechazan la actitud de Sentandreu y niegan mala intención si se suprimió la palabra

A. G., Valencia

Un artículo, un mero determinado «la», ha servido de base argumental al presidente de Coalició Valenciana (CV), Juan García Sentandreu, para mantener su línea de hostigamiento judicial a la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) con una querella criminal contra la presidenta, Ascensió Figueres, y la secretaria, Marisol González. Las acusa de supuesto falseamiento de documento público.

La declaración de la AVL del 19 de diciembre de 2003 sobre el nombre y la entidad de la lengua dice que «la denominación de valenciano es tradicional, histórica, legal y estatutaria», pero, según Sentandreu, la enmienda —presentada por Artur Ahuir— que dio lugar a este documento al ser aprobada por 11 votos a favor y 9 en contra decía que «la denominación de valenciano es la tradicional, histórica, legal y estatutaria».Para el ex presidente del Grup d'Acció Valencianista (GAV), la omisión del «la» antes del adjetivo «tradicional» produce «indeterminación» y «abre expectativas semánticas a todos los valores que cada cual crea conveniente». O sea, no cierra la puerta a otras denominaciones del idioma, cosa que, según cree, sí que ocurre si se inserta el artículo determinado.

La Acadèmia declinó ayer responder oficialmente al líder de CV, una formación que aspira a ocupar el espacio electoral dejado por Unión Valenciana. No obstante, de manera privada, varios académicos consultados expresaron su sorpresa ante la querella y rechazaron de forma rotunda cualquier intención aviesa si efectivamente se suprimió la palabra en cuestión. De ser así, lo atribuyeron a una errata o error de transcripción. Prueba de ello, comentó algún miembro de la AVL, es que el acta de aquel pleno —que incluía la citada declaración— fue aprobada por unanimidad, sin que ningún académico haya denunciado en este tiempo esa supuesta omisión. Preguntada por este diario, Marisol González, una de las acusadas, insistió en no entrar en el juego de Sentandreu, aunque remarcó no tener miedo a este a sus iniciativas jurídicas y «a lo que representa».