Legislació lingüística - cdlpv

Levante, 21.03.2003

La AVL reforma sus sugerencias para libros de texto ante el rechazo del sector educativo

Rebaja la edad de introducción de las formas cultas y simplifica las variantes «genuinas»

A. G., Valencia

La comisión mixta de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) y la Associació d´Editors del País Valencià (AEPV) celebró ayer su primera reunión para buscar una salida a la situación de los libros de texto en valenciano, que requieren una autorización de la Conselleria de Educación, lo que en ocasiones origina choques entre ésta y las editoriales, motivo por el que algunas pidieron a la institución lingüística que evaluara sus materiales. Después de que el documento de «orientaciones y sugerencias» para la elaboración de libros de texto aprobado por el pleno de la AVL suscitara las críticas -algunas muy severas- de los editores y la Mesa per l´Ensenyament en Valencià, la Acadèmia ha preparado un nuevo texto, que modifica los puntos que habían levantado más controversia.

Según ha podido saber este diario, el nuevo documento elimina los párrafos preliminares, que argumentan la necesidad de estas recomendaciones, y simplifica los criterios para el uso de formas genuinas o cultas en los diferentes niveles educativos.

La propuesta inicial elaborada por la sección de Asesoramiento Lingüístico, que preside Josep-Lluís Doménech, dejaba algunas variantes lingüísticas para el Bachillerato (los participios en -ert, los imperfectos de subjuntivo en -es o los infinitivos «tenir» o «venir») o para el segundo ciclo de Educación Secundaria Obligatoria (los demostrativos reforzados como «aquest»). La nueva formulación mantiene la discriminación entre formas genuinas y otras más cultas, pero reduce la casuística y coloca la barrera entre unas y otras en la ESO, de forma que todos los alumnos hayan tenido contacto al acabar su escolarización obligatoria con usos infrecuentes en los registros coloquiales pero habituales en la literatura y en otras áreas del dominio lingüístico.

De acuerdo con los datos recabados por este diario, el último documento es fruto, en especial, de la contribución del catedrático de la Universidad de Alicante Jordi Colomina. Algunos sectores de la Acadèmia -vinculados a las universidades- han mantenido que no es misión de la entidad dedicarse al modelo de lengua adecuado en cada nivel educativo. No obstante, reconocen que los propios editores desean tener algún aval sobre el valenciano de los libros de texto de cara a su posterior relación con la conselleria.

El nuevo texto no fue presentado ayer ante los representantes de la AEPV, según informaron participantes en la reunión, pues esta se planteó como una primera toma de contacto, en la que la institución normativa intentó dejar clara su voluntad de centendimiento. Las fuentes agregaron que procedimentalmente el dcoumento ha de pasar primero por los órganos de la institución.

Los editores criticaron el documento inicial de la AVL porque consideraban que podía dar pie a una actitud «censora» de la Administración. La Acadèmia ya reconoció ante los sectores educativos, representados por la Mesa, que su propuesta inicial no había sido «afortunada».