Legislació lingüística - cdlpv

Levante, 27.11.2002

Figueres subraya que admitir una palabra no quiere decir que sea la única válida

La presidenta pide huir de debates nominalistas

A. G., Valencia

La presidenta de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), Ascensión Figueres, pidió ayer el apoyo no sólo de las instituciones, sino de toda la sociedad para los acuerdos de la entidad, cuya aplicación, dijo, necesita «comprensión y respeto». La máxima responsable de la AVL pronunció ayer tarde una conferencia en el Club de Encuentro Manuel Broseta arropada por un buen número de académicos (Josep palomero, Artur Ahuir, Antoni Ferrando, Josep-Lluís Doménech, Alfons Vila, Gil-Albors, Marisol González, Honorat Ros, Ramón Ferrer), pero con escasa presencia de cargos públicos. El único representante del Gobierno fue el director general de Política Lingüística, Josep Vicent Felip. También acudió el portavoz de Cultura del PP en Cortes, David Serra.

Felip, en primera fila, escuchó cómo Figueres destacaba que «admitir una palabra no quiere decir que se la considera la única válida para cualquier uso». La frase de la ex diputada del PP sonó a referencia a la polémica por el uso restrictivo de los acuerdos de la Acadèmia por la Administración autonómica. «La noción de genuino no ha de hacer predominar los elementos geográficos por encima de los sociales, estilísticos, históricos», entre otros, añadió. Y remachó: «La AVL no puede, con sus decisiones, excluir usos de partes del territorio valenciano».

La presidenta, que utilizó el término «lengua valenciana» en su discurso, reivindicó la denominación «valenciano» para la lengua propia, aunque no se cerró a otras e hizo una llamada por evitar controversias sobre «cuestiones nominativas».

Figueres lanzó un mensaje de conciliación y tolerancia y ensalzó los acuerdos de 1932. «Queremos huir de estridencias y prisas», dijo, aunque, advirtió, «desde fuera de la Acadèmia siempre intentarán confundir y poner palos en las ruedas». El objetivo, subrayó, es «un punto de equilibro ecléctico y harmónico entre un modelo culto» y «la lengua viva que ha evolucionado hasta nuestros días».

Alejandro Mañes ofició de presentador, sin dejar de ser reivindicativo. Así, recurrió a la reciente memoria del Consell Valencià de Cultura para destacar «lo poco» que se ha avanzado en la aplicación del Pacte per la Llengua.