Legislació lingüística - cdlpv

Diario de Navarra, 16.10.2002

La actitud del Gobierno provoca una nueva crisis en el Consejo del Euskera

Una parte de sus miembros abandona la sesión constituyente tras no admitir que se afronte la política lingüística más allá del decreto anulado por el TSJN

J.I.C. - Pamplona

La actitud del Gobierno ha generado una nueva crisis en el Consejo Navarro del Euskera reconstituido recientemente después de que en 1999 dimitieran 12 de sus 20 miembros en desacuerdo por el reparto de las emisoras de radio en relación al tratamiento del euskera. Una parte de sus nuevos miembros abandonaron ayer la sesión constitutiva del órgano consultivo al entender que, según el desarrollo del mismo, a iniciativa de los representantes del Ejecutivo, prioriza dar vía libre a la tramitación del cuestionado -judicial, política y socialmente- decreto foral sobre el Euskera en la Administración en lugar de afrontar y debatir un enfoque de la política lingüística acorde con la propia naturaleza del órgano y la legislación internacional vigente. Dicho decreto fue anulado en junio por el TSJN de Navarra por no haber pasado por el Consejo del Euskera ante lo cual el Gobierno ha acelerado los trámites para la recomposición de dicho órgano consultivo pero preceptivo con varias acciones y decretos que también han motivado polémicas y recursos. De hecho, Euskara Kultur Elkargoa ha recurrido el nombramiento de los nuevos consejeros por parte del Gobierno a la vista de que algunos de ellos, los de libre designación, difícilmente respondían en su opinión al perfil de «personas de reconocido prestigio en el ámbito del euskera y la cultura vasca». El órgano, no obstante, concluyó su sesión constitutiva pese a la ausencia de seis miembros (cuatro se salieron, uno todavía no ha podido ser nombrado y otro no acudió) en la que se informó sobre los trámites de dicho decreto sobre cuyo contenido el órgano se posicionará en una nueva reunión prevista para el 30 de octubre.

Los cuatro consejeros que se levantaron de sus asientos al llegar el tercer punto del orden del día (información sobre tramitación del decreto) fueron Iñaki Errea (Asociación de la Prensa), Juan Oronoz (Federación de Municipios y Concejos), David Anaut (Oinarriak) y Pello Mariñalarena (Federación de Ikastolas). No asistieron a la reunión Mikel Aranburu (Eusko Ikaskuntza) y el representante no nato de Euskaltzaindia que será nombrado el próximo viernes 18 de septiembre, aunque el Gobierno ya aprobó el decreto de nombramientos el 7 de octubre. Los cuatro primeros optaron por salirse de la reunión -que no dimitir- después de ver cómo era rechazada una propuesta suya para que en esta primera sesión constitutiva, superados los trámites de reglamentos y otros actos formales, se pudiera debatir y sentar las bases de lo que en su opinión debería ser la filosofía y el plan de trabajo de este órgano que deber velar por la recuperación y el desarrollo del euskera. En este sentido intentaron proponer como material de trabajo base tres documentos: la Declaración Universal de Derechos Lingüísticos aprobada en la conferencia organizada por la UNESCO en 1996, la Carta Europea ratificada por el Estado y un texto sobre una nueva regulación del euskera propuesto en su día por Oinarriak y que recogió 50.000 adhesiones de navarros y navarras. Sin embargo, el presidente del órgano -Miguel Sanz- señaló que «no era oportuno porque estaba fuera del orden del día» sugerido que el proponente podría remitirlo para que fuera incluido en el la siguiente reunión si el propio presidente lo quiere, ya que el nuevo reglamento le reserva esta potestad en cualquier caso.

Los miembros optaron por abandonar la reunión en ese momento y, fuera, comentaron que se había confirmado su impresión de que tanto la urgencia en los trámites de reconstitución del órgano, como el perfil de su nueva composición y el desarrollo de la primera sesión tenían como principal móvil el interés concreto del Gobierno de contar con la cobertura formal para volver a aprobar el mismo decreto sobre el euskera en la Admnistración. En este sentido comentaron su extrañeza porque un tema ya con contenido se introdujera en la primera reunión normalmente destinada a la mera constitución y organización interna de un órgano de este tipo. De hecho, cuando se constituyó en 1997 la primera reunión se limitó a estos aspectos y otros como la creación de diversas comisiones (toponimia, uso social y medios de comunicación, normalización y administraciones públicas...), algo que no sucedió ayer o al menos no lo especifica la nota oficial del Gobierno que dio cuenta también de lo sucedido en la reunión.