Legislació lingüística - cdlpv

Levante, 23.09.2002

Casp afirma que «si un académico no cree en la lengua valenciana no debe estar en la AVL»

El escritor dice que las editoriales catalanas quieren «aniquilarla» para tener más mercado

Levante-EMV, Valencia

El escritor y ex académico de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), Xavier Casp, afirma que tras dejar su cargo por motivos de salud trabajará «en silencio a favor del valenciano» porque «hay mucho que estudiar sobre el valencianismo y de la llengua valenciana». Máximo exponente del secesionismo lingüístico, Casp insiste en la teoría de que el catalán y el valenciano no son lo mismo, así como en los intentos anexionistas por parte de Cataluña.

«Les conviene lanzar la idea de que la cultura valenciana es catalana para poder anexionarnos. En todas las enciclopedias catalanas yo figuro como poeta catalán nacido en Carlet. Es un intento constante de apropiación, de despersonificar a los valencianos», explica el poeta en una entrevista publicada ayer en Diario de Valencia, donde insiste en que el valenciano y el catalán «no son el mismo idioma», aunque precisa que «son lenguas hermanas» como el castellano y el gallego.

El escritor de Carlet denuncia que las editoriales catalanas «quieren aniquilar el valenciano para crear un mercado único, mucho más grande e importante». Casp, respecto al intento de articular los países catalanes, dice: «Hitler ya lo decía, donde se habla alemán es Alemania. Donde se habla catalán es Cataluña. El objetivo último es la independencia de los països catalans. Hay un intento de apropiación cultural para acabar con las señas de identidad valenciana, pero también muchos intereses económicos».

El escritor, quien confiesa que el president de la Generalitat, José Luis Olivas, le dijo que debía continuar, asegura que la AVL «ha nacido» para defender la singularidad del valenciano, por lo que «si hay algún académico que no cree en la personalidad de la lengua valenciana no debería estar en la Academia» y los académicos «aunque crean en la unidad de la lengua no pueden manifestarlo». En este punto, el poeta desvela que hay «discusiones» en el seno de la AVL porque «varios académicos tienen el prejuicio de que la lengua es una, la catalana, y ya está».

En cuanto a las acusaciones que recibió de catalanista, tras ingresar en la AVL, por parte de un sector cercano a la Real Academia de Cultura Valenciana, el escritor dice que «entré para lograr lo mejor para el valenciano. Como yo aposté por dialogar me amenazaron de muerte. Para mí esa gente son fascistas. Llamaron a mi casa a las dos de la madrugada y dijeron que me iban a cortar el cuello por catalanista».

Sobre la ortografía, el escritor advierte que las Normas de El Puig «son las normas de la RACV», pues «lo de El Puig se puso por oposición a las normas de Castelló. Pero no deja de ser otra simplicidad. Las academias no imponen una lengua, por lo que las sigue quien quiere».

Para Casp la AVL debería «limpiar la lengua valenciana de palabras extrañas, que nadie del pueblo emplea». Así defiende que la ortografía «ha de estar al servicio de lo que se habla, no lo que se habla al servicio de la ortografía».