Levante, 26.07.2002

Editores y oposición exigen el fin de la homologación de libros

El PSOE acusa al PP de no querer resolver el conflicto. Ningún volumen ha sido autorizado

A. G., Valencia

La Associació d´Editors del País Valencià (AEPV) defendió ayer la supresión inmediata de la homologación previa de los libros de texto que realiza la conselleria de Educación y que no aparece ya en el borrador de la Ley de Calidad de la Enseñanza del Gobierno de Madrid, que está previsto que entre en vigor el curso 2004-2005.

Como publicó ayer este diario, la conselleria de Cultura y Educación no ha dado su autorización a cuatro materiales curriculares de la asignatura de valenciano de los que es coautor el vicepresidente de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), Josep Palomero. El directivo de la AEPV Manel Romero señaló ayer que el proceso está aún abierto y que no existe un decreto que indique qué libros tienen la aprobación oficial.

La explicación que han recibido hasta ahora las editoriales cuyas propuestas curriculares no han obtenido el visto bueno —que son la práctica totalidad, según ha podido saber este diario— es que los textos no se ajustan al acuerdo de la AVL sobre normativa lingüística, lo que ha provocado las apelaciones de las empresas.

La conselleria intenta extender el uso de palabras que considera «genuinas» en detrimento de otras que cree menos generales, como «aquest». Dado lo avanzado del calendario -muchos centros ya han seleccionado los libros para el curso próximo- una posibilidad que se baraja en el mundo de la enseñanza es que no se publique un listado de materiales autorizados.

Educación no realizó ayer ningún comentario a Levante-EMV sobre esta situación. Los partidos de la oposición, por su parte, hicieron suya la reivindicación de los editores de eliminar la homologación de libros de texto. PSPV, EU y Bloc coincidieron en calificar de «censura previa» el uso que realiza la conselleria de esta competencia.

Baltasar Vives (PSPV) considera que, ahora que existe la AVL, es el momento de «modificar la normativa», pues «ya no tiene sentido esa autorización» que, en su opinión, está siendo utilizada por el PP para «plantear elementos contra la normalización y el Pacto por la Lengua». En la misma línea, la secretaria de Cultura del PSPV, Isabel Escudero, acusó a los populares de «no tener voluntad de resolver el conflicto lingüístico» y de intentar «consolidar expresiones poco formales». «Pretenden abolir todo lo que suene a catalán. Quieren poner fronteras al idioma», dijo.

Ramón Cardona (EU) también abogó por la eliminación de la homologación y calificó de «máxima indignidad» perseguir a los autores en valenciano, en referencia al caso de Palomero. EU exige a la AVL que «reaccione ante esto y deje de ser un lugar de actuación política». «Si no, que la descreen», sentenció el diputado.

Por su parte, el responsable de Cultura del Bloc, Víctor G. Labrado, criticó que la Acadèmia haya dejado la evaluación de los libros de texto para septiembre, hecho que tildó de «casi ridículo». «Parece que continuamente quiera hacer abandono de sus funciones. Si no rectifica, perderá el voto de confianza que tenía», declaró. Labrado defendió que se deje la responsabilidad de escoger los libros de texto en los profesores.

La presidenta de la AVL, Ascensión Figueres, declinó realizar cualquier valoración sobre el rechazo a los citados libros de texto.