Legislació lingüística - cdlpv

En ordre cronològic invers

Levante, 23.12.2004

Peligra la Acadèmia Valenciana de la Llengua

EDITORIAL

Quienes denostaron la creación de la Acadèmia Valenciana de la Llengua por considerarla un chalaneo político que en nada contribuiría a la pacificación del conflicto identitario de la Comunidad Valenciana, sacan pecho y subrayan el valor profético de su posición crítica. Los acontecimientos vividos ayer en el seno de la institución lingüística de la Generalitat les dan, aparentemente, la razón. Armado de un informe del Consell Jurídic Consultiu por el que se desautoriza la capacidad legal de la AVL para definir el nombre y la naturaleza de la lengua llamada valenciano de Vinaròs a Guardamar, el conseller de Educación y Cultura, Alejandro Font de Mora, puso sobre los académicos la espada de Damocles: si seguían adelante en su proyecto de dictamen sobre la lengua, el acero caería sobre ellos en forma de culpabilidad por contribuir a la crispación social y a través de una querella judicial por usurpar atribuciones prohibidas. Ante semejante preámbulo, la presidenta de la AVL, Ascensió Figueres, optó por suspender el debate sobre el dictamen, a lo que trece de los veinte académicos, los partidarios de la unidad lingüística con el catalán, se opusieron. Estos últimos —algunos propuestos para el sillón de la AVL por el propio PP en tiempos de Zaplana— siguen agrupados y dispuestos a superar los obstáculos que impidieron ayer la discusión prevista. Se consumaba así la intromisión política, por más que indirecta, en las tareas filológicas de la Acadèmia. El frágil consenso conseguido hace unos años para la creación de esta entidad salta por los aires y es cuestión de días que su propia continuidad quede en entredicho. Una vez más, los puentes entre valencianos saltan por los aires en función de intereses y temores partidistas. La política sin sentido de Estado prefiere silenciar coyunturalmente a unos poco académicos antes que ser pasto de la movilización callejera.

Levante, 23.12.2004

El Consell fuerza a Figueres a impedir que la AVL debata el dictamen de la unidad lingüística

Font de Mora acude al pleno, amenaza con acciones legales y legislativas y la presidenta retira el asunto

La presidenta de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), Ascensió Figueres, retiró ayer del pleno de la institución el debate del dictamen sobre la identidad del valenciano después de que el conseller de Cultura, Alejandro Font de Mora, apareciera en la reunión para leer un comunicado del Consell que amenazaba con «acciones legales y legislativas». Joan Ignasi Pla (PSPV) calificó el hecho como «el más grave en 22 años de democracia».

A. G., Valencia

Tenían razón quienes recelaban de acciones de última hora para evitar que el dictamen sobre el nombre y la entidad del valenciano, respaldado por una mayoría de trece de los 20 miembros de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), fuera debatido y votado por el pleno de la institución. Así fue. El conseller de Cultura y Educación, Alejandro Font de Mora, se presentó poco antes de la reunión —la sorpresa no fue tanta porque el cartel identificador ya lo tenía en la mesa—, aguantó callado hasta que se llegó al polémico punto y entonces leyó, en su calidad de representante del presidente de la Generalitat, un amenazante «comunicado del Consell a la AVL».

Este concluía con el requerimiento a la institución a «no pronunciarse sobre aquello para lo que, según el Consell Jurídic Consultiu (CJC), no está legalmente facultada» y a no agravar el conflicto. «Si así no fuera —sentenciaba el texto—, el Consell promoverá las actuaciones legales y legislativas pertinentes». La frase remachaba la línea del Ejecutivo en los últimos días, que afirmó que no aceptaría el dictamen y lo recurriría si hacía falta. Incluso algún académico del grupo de los trece desveló ayer que el día anterior había recibido mensajes de un conseller sobre cambios en la composición de la institución si el documento prosperaba.

Tras leer el comunicado, Font de Mora abandonó el pleno sin más cortesías y la presidenta, Ascensió Figueres, anunciaba —así lo relataron ayer los propios académicos— que retiraba del orden del día el punto de la discordia. Según la nota oficial de la institución, consideró esta decisión como «la más razonable dada la situación interna de la Acadèmia» y para «evitar cualquier acción penal en la que podría incurrir por la aprobación del citado dictamen». En concreto, mencionó que le podían caer siete años de inhabilitación en cargo público. El follón ya estaba organizado, de modo que se aprobó un receso de quince minutos para atemperar las emociones. Al regreso a la mesa, Figueres pasó al punto siguiente, el de ruegos y preguntas, pero todos los comentarios iban dirigidos a la decisión de no tratar el texto. El último fue el de Rafael Alemany —uno de los cuatro ponentes encargados de elaborar el dictamen—, quien pidió la opinión del letrado de la AVL, Lluís Aguiló, sobre la autoridad de la presidenta para retirar del pleno un asunto que había sido exigido por un tercio de académicos. El jurista no pudo decir nada, según el relato de varios miembros, porque Figueres levantó la sesión en ese momento. La presidenta abandonó la sala de plenos oyendo algunos comentarios indignados e hirientes y entre sollozos. Después desapareció: ni bajó a dar cuenta del pleno ante los medios de comunicación.

Quienes sí que comparecieron fueron el grupo de los trece, por un lado, y Àngel Calpe y Artur Ahuir, por otro (Gil-Albors, Ramón Arnau y Alfons Vila, también contrarios a la aprobación del documento, ya se habían ido). La intervención por grupos evidencia la situación de división en la que queda la Acadèmia. Los trece tomaron el micrófono para subrayar la «rigurosa» elaboración del dictamen —lo dijo el vicepresidente, Josep Palomero— y sus líneas maestras, acordadas por los cuatro ponentes (dos universitarios y dos procedentes de la Real Acadèmia de Cultura, RACV) en su primera reunión en junio pasado. Estas, explicitó Alemany, eran que la lengua de la Comunidad, Cataluña y el resto del dominio era «la misma» sin que ello implicara la pérdida de entidad política, la legitimación de «valenciano» y «lengua valenciana» y la propuesta de una denominación de cara al exterior donde fuera visible el nombre usado en la Comunidad («valenciano/catalán»). El texto, agregó, lo firmaron los cuatro el 28 de octubre y al poco lo presentaron a Figueres y Palomero, que «lo elogiaron». No fue hasta el día 12 de noviembre, dijo, cuando advirtieron las primeras reticencias de los dos de la RACV, que se plasmaron el 17. No era por «disconformidad conceptual» sino por «idoneidad coyuntural», sentenció.

Avui, 23.12.2004

El frustrat informe de l'Acadèmia defensa la doble denominació català/valencià en alguns àmbits

El govern valencià impedeix que l'AVL dictamini sobre la unitat de la llengua

El conseller de Cultura irromp bruscament en el ple de la institució amenaçant que portarà l'òrgan als tribunals

Ester Pinter. VALENCIA

La presidenta de l'Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), Ascensió Figueres, va suspendre ahir unilateralment el punt de l'ordre del dia del plenari referit al dictamen que havia de reconèixer obertament la unitat de la llengua catalana, poc després que el mateix conseller de Cultura, Alejandro Font de Mora, irrompés en la reunió i amenacés de dur-los als tribunals si aprovaven aquest dictamen. Tretze dels vint acadèmics van mostrar el seu malestar i van acusar la presidenta d'haver comès una il·legalitat en suspendre un punt del plenari que havia estat aprovat per la junta de govern. Malgrat tot, aquests 13 membres van assegurar que tornaran a dur el dictamen al pròxim plenari.

El frustrat dictamen, que compta amb el suport de la majoria dels acadèmics, consagra la denominació de valencià dins d'un mateix sistema lingüístic parlat a Catalunya, Balears i el Rosselló i defensa la doble denominació català/valencià per a determinats àmbits. Figueres havia acceptat que es debatés ahir aquest punt malgrat les pressions del govern presidit per Francisco Camps, que havia adduït que l'AVL no tenia competències per tractar la denominació de la llengua perquè aquesta ja estava recollida a l'Estatut d'Autonomia amb el terme valencià.

Figueres va considerar ahir que suspendre el punt polèmic era el més raonable, "donada la situació interna de l'Acadèmia i l'amenaça penal". El comunicat de la Generalitat Valenciana llegit per Font de Mora va recordar que el Consell Jurídic Consultiu havia dictaminat que l'AVL no pot emetre dictamen sobre el nom i la identitat de la llengua i que era "greument lesiu per a l'interès del poble valencià qualsevol pronunciament de qualsevol òrgan que incideixi negativament en la solució del conflicte sobre la nostra llengua i que trenqui el consens originari".

El vicepresident de l'AVL, Josep Palomero, va demanar al govern valencià i a la resta d'institucions respecte a la independència de l'AVL. L'acadèmic Rafael Alemany va remarcar que duran el dictamen al pròxim plenari perquè respecta la denominació de l'Estatut. "Hem presentat dos dictàmens jurídics que defensen la nostra actuació", va afirmar alhora que desacreditava l'informe del Consell Jurídic Consultiu en tant que "òrgan assessor del govern valencià i d'alguns ajuntaments i no de l'AVL". El secretari general del PSPV-PSOE, Joan Ignasi Pla, va acusar el president Francisco Camps d'enviar el conseller de Cultura al ple de l'AVL "a manera d'autoritat militar". Pla va assegurar que ahir va ser un dia "molt trist", ja que s'havia produït "el fet més greu dels 22 anys de democràcia d'aquest país". El portaveu d'Esquerra Unida, Joan Ribó, va considerar que s'havia fet miques l'acord per crear l'AVL, que quedava demostrada la dependència política de l'AVL i que d'aquesta manera "es torna a les posicions més cavernícoles". El secretari general del Bloc Nacionalista Valencià, Enric Morera, va demanar a l'AVL que "planti cara" a les "pressions del PP" i va acusar aquesta formació d'"intentar dinamitar" l'entitat amb la "pressió indigna i sense precedents" del conseller de Cultura.

D'altra banda, Acció Cultural del País Valencià va acusar l'AVL de "demostrar una dependència i submissió total al poder polític" i va assenyalar que després del ple d'avui la institució normativa "hauria de plantejar-se quin sentit té la seua existència". També va emplaçar els 13 acadèmics que defensen aquesta declaració a dimitir.

Vilaweb - Europa Press, 22.12.2004

Els 13 acadèmics que recolzen el dictamen tornaran a portar-lo al ple i creuen que l'actuació de Figueres no és legal

Exigixen respecte a la "institucionalitat" de l''AVL i destaquen que "no és un òrgan del Govern valencià"

Els 13 membres de l''Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) que van sol·licitar tractar en el ple de hui el dictamen sobre els "Principis i criteris per a la defensa de la denominació i l''entitat del valencià" sol·licitaran que es torne a discutir en pròximes sessions, ja que "aspirem i esperem que puga ser un dictamen de tota l''Acadèmia", segons ha assegurat hui el vicepresident de l''entitat normativa, Josep Palomero. A més, este grup ha sol·licitat al lletrat secretari general de l''AVL, Lluís Aguiló, que es pronuncie sobre la decisió de la presidenta de la institució, Ascensió Figueres, de retirar de l''ordre del dia del ple de hui el dictamen, perquè segons la seua opinió "no és legal".

Palomero va comparéixer, juntament amb la secretària de l''AVL, Marisol González, i l''acadèmic Rafael Alemany, per a informar de la posició acordada per estos 13 acadèmics després de la celebració del ple de la institució, durant el qual Figueres va retirar de l''ordre del dia el dictamen a causa de "dubtes legals" i després de la lectura per part del conseller de Cultura, Alejandro Font de Mora, en què el Consell advertia l''Acadèmia de dur a terme accions legals si l''AVL es pronuncia sobre el nom de la llengua.

Palomero va explicar que Figueres "ha considerat oportú retirar este punt de l''ordre del dia però, com diversos acadèmics s''hi han oposat, perquè semblava que no era procedimentalment adequat, s''ha procedit per part de la presidència a alçar la sessió". Va indicar que este grup de 13 acadèmics "sol·licitarà en futures convocatòries del ple que es puga tractar tant una reflexió sobre la situació de l''AVL i les seues perspectives com el document que havíem instat que fóra part de l''ordre del dia".

Va subratllar, a més, la seua voluntat de "donar a conéixer a la societat valenciana que es tracta d''un document rigorosament elaborat, que comptava amb un consens absolut al si de la institució", fins que este acord "es va trencar per causes a les quals no trobem cap justificació". "Aspirem i esperem que puga ser un dictamen de tota l''Acadèmia", va dir Palomero, que va ressaltar que "amb este esperit s''havia treballat i amb este esperit continuarem treballant".

Va fer una "crida a les institucions perquè respecten la institucionalitat de l''AVL com una entitat de la Generalitat Valenciana". En esta línia, Rafael Alemany va recordar que l''Acadèmia és un "òrgan de la Generalitat però no del Govern de la Generalitat".

"Som part de l''Administració però no som part del Govern valencià", va postil·lar. En este punt, va dir que "ens neguem que el senyor Carod, Juanita la Reina ni, per descomptat, el senyor Camps, ens marquen el que hem de fer".

Informe CJC

Per això, Alemany va dir, en referència al "famós informe del Consell Jurídic Consultiu" —com ho va qualificar— que "no ens donem per informats", ja que, tot i que este organisme mereix "tots el respecte dels acadèmics com a màxim òrgan d''assessorament jurídic del Govern, no és òrgan de referència consultiva de l''AVL", per la qual cosa, va assenyalar, va ser sol·licitat "no formalment" per Figueres.

L''acadèmic va assegurar que "tampoc no podem donar crèdit a un informe anterior que va emetre el gabinet jurídic de la Generalitat" i que recolza les tesis "que en Dret s''anomenen nominalistes".

Per a contrarestar estos informes —va prosseguir Alemany— durant el ple "hem posat sobre la taula dos dictàmens jurídics que defensen tot el contrari". El primer d''ells està realitzat pel constitucionalista Manuel Alcaraz Ramos mentre que el segon, encarregat i pagat per Alemany, és de l''especialista en Dret Administratiu Josep Ochoa. "Això vol dir que, com a mínim el Dret, com tot en este món, no és ni blanc ni negre, hi ha matisos i si hi ha matisos escau la discussió", va asseverar.

Va insistir que l''actuació de Figueres és irregular, ja que "en ús de les seues atribucions pot deixar sobre la taula un punt que haja inclòs ella per la seua voluntat en l''ordre del dia, però no un punt que ha posat, d''acord amb les normes, per voluntat expressa d''un terç de l''Acadèmia". Va afegir que, "de moment" este grup de 13 acadèmics "no s''ha plantejat" actuar legalment contra Figueres "mentre s''espera el dictamen" d''Aguiló.

Alemany va agregar, "com a opinió estrictament personal", que la pretensió del Govern valencià és que l''Acadèmia "no trega un dictamen, no ja contrari a dret, sinó contrari a la seua línia política". Va apostar per continuar la faena de l''AVL "però sempre que esta es puga fer des de la independència que li dóna la seua llei de creació, el respecte a la veritat científica i el respecte a les nostres lleis".

L''acadèmic va assenyalar que des que el ple de l''AVL va aprovar el 19 de novembre del 2003 constituir una ponència per a establir la denominació de la llengua i fins que el passat 12 de novembre dos dels seus integrants —Àngel Calpe i Ramon Ferrer— decidiren retirar el seu suport al text, es van confeccionar 26 versions del dictamen atenent els suggeriments de la presidenta de l''AVL i de tots els seus membres, recollides durant un torn "oficiós" de consultes.

"La mateixa llengua"

Els quatre membres de la ponència van rubricar una versió que ja reconeixia "rotundament" que "la llengua que es parla a la Comunitat Valenciana, Catalunya, l''Alguer, el Rosselló francés, la franja oriental d''Aragó i les Illes Balears és la mateixa".

Així, va indicar que la nostra convicció és que el valencià és una llengua "que es compartix amb altres territoris, que esta llengua té una denominació secular i estatutària de valencià i que esta llengua té una denominació de català en la comunitat romanística internacional i jurídicament reconeguda pels estatuts de Catalunya i Balears, així com per l''ordenament jurídic i jurisprudència del Constitucional i el TSJCV". Tot això, "ens dóna, com a mínim, una base legal per a continuar endavant i ho farem", va garantir.

Alemany, que va descartar "de moment" que es produïsquen dimissions d''acadèmics, va recalcar que "no tenim cap voluntat d''alterar el nom de la llengua i som els primers respectuosos amb la legalitat". Però —va continuar— "volem que ho siguen tots i ha de ser el Govern valencià el que comence a ser-ho".

Va expressar el seu desig d''arribar a una "línia de reconducció des d''estes premisses" perquè l''AVL continua la seua feina. Els treballs normatius interns que l''Acadèmia ha realitzat fins ara "s''ajusten a la lletra i a l''esperit del que diu el document sobre el qual hui ens han prohibit parlar i la paraula és l''única cosa que mai no ens podrà traure ningú", va concloure.

Europa Press, 22.12.2004

Calpe acusa el grup de 13 acadèmics de v oler "castigar la minoria valencianista" i reb utja haver rebut pressions

VALÈNCIA, 22.12.2004 (EUROPA PRESS)

El membre de l'Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) Àngel Calpe ha acusat hui el grup de 13 acadèmics que va sol·licitar la inclusió en el ple de la institució celebrat hui del dictamen sobre els "Principis i criteris per a la defensa de la denominació i l'entitat del valencià" d'actuar d'una manera "sectària" i voler "castigar la minoria valencianista". D'altra banda, l'acadèmic ha rebutjat haver rebut "cap tipus de pressió en cap moment" i ha agregat que "he mantingut contacte amb molta gent aquests dies".

Calpe, acompanyat pel també acadèmic Artur Ahuir, va comparéixer davant els mitjans de comunicació després que el ple de l'organisme normatiu fora suspés per la presidenta de l'AVL, Ascensió Figueres, que va retirar de l'ordre del dia el punt sobre el dictamen de la denominació de la llengua després de la lectura per part del conseller de Cultura, Alejandro Font de Mora, d'un comunicat del Consell.

Sobre la presència en la sessió del titular de Cultura, Calpe va dir que "sóc el primer sorprés" i va considerar la "conducta més prudent no dir res perquè no som juristes i no tenim capacitat per a poder valorar esta intervenció".

Àngel Calpe, un dels dos integrants de la ponència creada per a elaborar este dictamen que va retirar el seu suport al text, juntament a Ramon Ferrer, va dir que el document que recolza el grup de 13 acadèmics "no és l'original i, per tant, s'ha fet més inacceptable".

Va explicar que el text "que està damunt la taula ha sigut esmenat pels 13 acadèmics i ha canviat de manera que elimina en part les contradiccions legals en què podia incórrer i diluïx la personalitat i l'entitat del valencià i, en este sentit, es torna molt més inacceptable per a l'altre sector de l'Acadèmia".

Este text, modificat durant reunions "fetes de manera sectària i a les quals no se'ns havia convocat" --va assegurar-- "insistix molt en la sinonímia onomàstica però debilita la concepció del valencià com a una modalitat lingüística cohesionada i pròpia dels valencians".

Trencar el consens intern

Va agregar que les esmenes introduïdes s'han plantejat per a "castigar la minoria valencianista de l'AVL, el que considerem que és trencar i canviar completament les normes de consens intern que han funcionat fins ara i que ens han permés treballar en pau i harmonia tot i les tempestes externes".

Calp va admetre que va recolzar la ponència sobre l'onomàstica de la llengua perquè "en aquell moment pensava que era molt convenient tant per a l'AVL com per a la societat valenciana". Va reconéixer també que durant els primers mesos les coses van anar bé però, en un moment determinat, "reflexionàrem que estàvem parlant només els quatre membres de la ponència sense contar a cap altre membres de la institució en quin sentit anaven els treballs".

Així, Calpe i Ferrer van plantejar obrir una segona ronda oficiosa de consultes --anteriorment ja s'havia dut a terme una-- amb la idea de "fer un document que tinguera el màxim suport possible, la màxima unanimitat dins de l'AVL i el màxim consens amb vista a la societat". En este punt, va recordar que "una de les missions fonamentals de la institució és portar a la societat valenciana la pau en el conflicte lingüístic que tants anys estem arrossegant".

Quan "començàrem a posar en circulació en l'àmbit intern de l'AVL el dictamen que havíem elaborat, ens vam adonar que no érem capaços d'aconseguir les adhesions necessàries d'una majoria àmplia dels membres de l'AVL", va afirmar.

Esta circumstància "va coincidir amb els primers dubtes legals sobre les possibilitats que teníem per a poder pronunciar-nos sobre este tema" i, a més, "estava augmentat la polèmica sobre les traduccions de la Constitució Europea".

Sobre això, Calpe va opinar que "no era cap anomalia que la Constitució Europea pogués estar en una versió valenciana i en una versió en català però, tot i això, això es va vore de sobte per forces estranyes completament a la nostra societat com un autèntic atemptat cultural, pràcticament com un genocidi". En definitiva, es "va reobrir a la societat valenciana un conflicte que l'AVL havia aconseguir refredar".

Va recordar que el "grup d'acadèmics que no estàvem d'acord en com s'estaven fent les coses plantejàrem un text alternatiu" que insistix "en la cohesió del sistema lingüístic tal com marca la llei i, alhora, en la personalitat que té el valencià dins d'este sistema".

També es contempla que la "normativització del valencià s'ha de fer a partir de la tradició lexicogràfica i literària pròpia i les Normes de Castelló", així com que el "nom del valencià i tot el seu paradigma és el més apropiat per a usar en qualsevol àmbit". "Este dictamen alternatiu és el crim que hem plantejat els acadèmics de la minoria valencianista", va ironitzar.

Calp, que va assegurar que no li suposa "cap problema compartir una llengua amb els catalans i els balears", va concloure recalcant la tasca "insubstituïble" que ha fet l'AVL "per acostar postures i sensibilitats lingüístiques". Segons la seua opinió, seria una "autèntica pèrdua per a la societat que els acadèmics no fórem capaços de retrobar fórmules de consens i de diàleg". Va agregar que "fer les coses de males maneres i intentant deixar fora els que pensen d'una manera diferent no és un bon camí".

Per part seua, Artur Ahuir va comentar que "els que formem l'Acadèmia sí estem tots d'acord en la seua llei de creació, que partix de dos premisses, que són que el valencià forma part d'un sistema lingüístic i que el valencià és l'idioma propi de la Comunitat Valenciana". "Qualsevol relectura d'esta llei de creació basada en interessos externs polítics o culturals ens trobarà davant perquè considerem que el consens social que es va aconseguir gràcies a esta formulació és la que ens pertoca defensar", va dir.

També es va pronunciar l'acadèmic Ramon Arnau, que, encara que va admetre que en l'AVL hi ha un "mal clima" després del dia de hui, es va mostrar esperançat que "la institució no es trenque" i supere "este moment especialment tirant". Va afegir que en l'AVL "tots són intel·ligents" per la qual cosa va considerar que l'Acadèmia "pot seguir treballant si tenim coneixement".

Respecte a la denominació de la llengua, va indicar que "el que està en la llei està en la llei" i l'Estatut d'Autonomia "diu que el valencià es diu valencià".

Ampliació d'Europa Press, 22.12.2004

Figueres retira de l'ordre del dia el dictamen per considerar que hi ha "dubtes legals" i evitar accions penals

VALÈNCIA, 22 (EUROPA PRESS)

La presidenta de l'Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), Ascensió Figueres, ha retirat hui de l'ordre del dia del ple de la institució el punt que havia de debatre un dictamen sobre el nom de la llengua en considerar que hi ha "dubtes legals" sobre l'autoritat de l'ens i per a evitar "qualsevol acció penal".

Després del ple, un portaveu de l'AVL va llegir un comunicat en què s'indicava que durant la celebració del plenari de l'ens, celebrat hui a la seu de Sant Miquel dels Reis, la presidenta de la institució, Ascensió Figueres, "ha retirat de l'ordre del dia el punt referit al dictamen sobre els "Principis i criteris per a la defensa de la denominació i la identitat del valencià" per considerar que hi ha dubtes legals sobre l'autoritat de l'Acadèmia per a aprovar el text del dictamen proposat".

La decisió, segons el comunicat, "s'ha pres després de la compareixença i intervenció del conseller de Cultura, Educació i Ciència, Alejandro Font de Mora, que ha llegit un comunicat en nom del Govern valencià on s'ha referit al dictamen del Consell Jurídic Consultiu que en el seu informe diu que l'AVL no pot 'motu proprio' emetre un dictamen sobre el nom i identitat de la llengua".

La presidenta de l'AVL ha considerat esta decisió com la "més raonable atesa la situació interna de l'AVL" i per a "evitar qualsevol acció penal en què podria incórrer per l'aprovació del citat dictamen".

Europa Press, 22.12.2004

El Consell amenaça l'AVL d'emprendre accions legals contra ella si es pronuncia sobre el nom de la llengua

Considera "greument lesiu" qualsevol pronunciament de l'AVL que incidisca negativament en la solució del conflicte

VALÈNCIA, 22 (EUROPA PRESS)

El conseller d'Educació, Alejandro Font de Mora, ha intervingut hui en el ple de l'Acadèmia de la Llengua (AVL) per a requerir-li que no es pronuncie sobre el nom de la llengua i va amenaçar de promoure les "actuacions legals i legislatives pertinents per a evitar este dany".

Font de Mora, que va assistir hui al ple de l'AVL que té previst aprovar un dictamen sobre el nom de la llengua, va llegir un comunicat, que posteriorment també ho va fer davant els periodistes pel qual "el Consell requerix l'AVL a no pronunciar-se sobre allò per al que segons el Consell Jurídic Consultiu (CJC) no està legalment facultada (...). Si no fóra així, el Consell promourà les actuacions legals i legislatives pertinents per a evitar l'esmentat dany".

El text diu que "el Consell de la Generalitat ha de respectar i fer respectar l'Estatut d'Autonomia i la resta de l'ordenament jurídic vigent. També ha de defensar i potenciar les nostres senyes d'identitat de les quals la més important és la nostra llengua, la llengua valenciana".

"Esta acadèmia a la qual hui ens dirigim va nàixer precisament per a donar solució al conflicte plantejat en la nostra societat al voltant a la nostra llengua.

Va nàixer en virtut d'un dictamen sol·licitat per les Corts valencianes al Consell Valencià de Cultura (CVC), que fruit del consens aconseguit, va ser aprovat per les Corts amb posterioritat i incorporat com a preàmbul a la llei que la crea", afig el text.

Indica que "l'acadèmia naix com a conseqüència d'un consens entre les principals forces polítiques amb la finalitat de procedir a generar alhora consens al voltant de la llengua i evitar tot allò que puga escindir o dividir la nostra societat i aprofundir en el conflicte al voltant a la nostra llengua. Per això entén el Consell que este consens ha de ser mantingut en tot cas i especialment en el funcionament d'esta acadèmia".

"El CJC a petició d'este conseller que alhora respon a la presidenta de l'Acadèmia ha dictaminat que esta institució no pot de 'motu proprio' emetre dictamen sobre el nom i l'entitat de la llengua, independentment de les sòlides raons jurídiques que fonamenten la decisió del més alt òrgan consultiu de la nostra Comunitat".

GREUMENT LESIU El conseller considera "greument lesiu per a l'interés del poble valencià, al qual democràticament representa, qualsevol pronunciament de qualsevol òrgan o entitat i per tant d'esta acadèmia, que incidisca negativament en la solució del conflicte plantejat sobre la nostra llengua i que trenque el consens originari".

Conclou que "seguint este principi irrenunciable, el Consell requerix l'AVL a no pronunciar-se sobre allò per al que, segons el CJC, no està legalment facultada i a pronunciar-se sempre per a solucionar el conflicte i no per a agreujar-lo amb el consegüent dany per a la Comunitat. Si no fóra així —afig— el Consell promourà les actuacions legals i legislatives pertinents per a evitar l'esmentat dany".

Avanç d'Europa Press, 22.12.2004

Figueres retira de l'ordre del dia del ple de l'AVL el punt del dictamen sobre el nom de la llenguaz

VALÈNCIA (EUROPA PRESS)

La presidenta de l'Acadèmia Valenciana de La Llengua (AVL), Ascensió Figueres, ha decidit hui retirar de l'ordre del dia del ple el punt que havia de debatre un dictamen sobre el nom de la llengua, segons ha informat l'entitat. El ple de l'AVL tenia previst aprovar hui, segons recollia l'ordre del dia, un dictamen sobre el nom de la llengua, que reconeixeria la doble denominació, però finalment la presidenta ha decidit retirar, per iniciativa pròpia, este punt, de manera que no es debatrà la qüestió. La decisió de no abordar la denominació del valencià es produïx després que este matí el conseller d'Educació i Cultura, Alejandro Font de Mora, llegira en el ple un text en què en nom del Consell demanava a l'AVL que no es pronunciara sobre la qüestió i amenaçara de promoure les "actuacions legals i legislatives pertinents" per considerar "greument lesiu" qualsevol pronunciament de l'AVL que incidisca negativament en la solució del conflicte de la llengua.

Europa Press, 22.12.2004

Pla acusa el Consell de "coaccionar" els membres de l'AVL per a "impedir que acomplisque n la seua funció"

VALÈNCIA, 22 (EUROPA PRESS)

El secretari general del PSPV-PSOE, Joan Ignasi Pla, ha acusat hui el Govern valencià de "coaccionar" els membres de l'Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) per a "impedir que una institució creada per llei puga exercir la seua funció".

Pla va realitzar estes manifestacions en relació amb la intervenció del conseller de Cultura, Educació i Esport, Alejandro Font de Mora, en el ple de l'AVL, que hui es va reunir per a debatre un dictamen sobre la identitat del valencià. Font de Mora va requerir a l'organisme que no es pronuncie sobre el nom de la llengua i va amenaçar de promoure les "actuacions legals i legislatives pertinents per a evitar l'esmentat dany".

El líder dels socialista valencians va assenyalar que la situació és "francament intolerable" perquè, va dir, l'AVL "és un organisme que té autonomia i capacitat per exercir les seues funcions", per la qual cosa el poder polític "no ha d'interferir".

Va assenyalar que els acadèmics "han de sentir-se lliures per a fer la seua faena" i, en esta línia, va insistir que és "intolerable" que un govern "realitze este tipus d'actes" que, segons la seua opinió, "reflectixen que el PP a la Comunitat i els seus màxims dirigents estan clarament pensant en l'enfrontament, la crispació i l'exercici d'un cert autoritarisme".

El també portaveu socialista en les Corts va manifestar que quan es va aprovar la creació de l'AVL, "tots vam pensar que la llengua eixia de la política", àmbit que passava "a un segon pla en un tema tan important", si bé va afirmar que amb l'actuació de Font de Mora "això s'ha posat en qüestió de manera clara".

Pla, que va realitzar estes manifestacions als corredors de la Cambra, va denunciar que quan al PP "no li interessen les coses és capaç de fer el que està fent, que és tirar per terra una institució" i "pressionar i coaccionar" els membres de l'AVL, el que, segons la seua opinió, "demostra el caràcter autoritari i prepotent" dels populars "al servici de una estratègia d'enfrontament i crispació del PP nacional".

En esta línia, va afirmar que l'expresident del Govern José María Aznar "va marcar el camí en la comissió de l'11-M i tots van darrere, inclòs el cap de l'Executiu valencià, Francesc Camps, i els seus membres del govern".

Va declarar que en estos moments "estem en una situació que democràticament és molt mala per al conjunt de la ciutadania", en el sentit que un govern "siga capaç d'utilitzar la pressió i la coacció per a impedir que una institució creada per llei puga exercir la seua funció".

Va manifestar que la presència de Font de Mora en el ple de l'AVL "reflectix com està el Govern valencià internament", amb un PP "barallat", i va afegir que per a "intentar ocultar la situació que viuen són capaços de fer el que han fet hui", és a dir, utilitzar una "cortina de fum d'una banda" i, per una altra, fer ús de "l'estratègia de l'enfrontament i la crispació", va declarar.

El País, 21.12.2004

El dictamen de la AVL plantea con "igual rango y dignidad" el doblete de valenciano y catalán

La moderación, en busca de consenso, marca el texto que se debatirá en el pleno de mañana

EL PAÍS - Valencia

Se pretende convocar la Junta de Govern para resolver una impugnación

La moderación, en busca del mayor apoyo posible, marca las últimas enmiendas al dictamen Principis i criteris per a la defensa de la denominació i l'entitat del valencià, apoyado por 13 de los 20 miembros de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL). El texto defiende el uso del valenciano, denominación que a veces se combina con la de lengua valenciana y sólo de cara al exterior, en las circunstancias que requieran identificar el conjunto del sistema lingüístico, aboga por utilizar conjuntamente los dos nombres (catalán y valenciano) con "igual rango y dignidad".

Subrayan fuentes de la Acadèmia el esfuerzo de moderación realizado para buscar el máximo apoyo al dictamen. El pleno en el que se someterá a votación se celebrará mañana.

En esencia, la propuesta enlaza con el dictamen del Consell Valencià de Cultura que dio pie a la creación de la Acadèmia. Así, se habla de que el valenciano es la denominación de la lengua propia de los valencianos que en otros territorios de su sistema lingüístico, como Cataluña, Baleares o Perpiñán, y también por parte de la filología románica, recibe el nombre de catalán.

El texto defiende la de valenciano, que en ocasiones incluso combina con la de "lengua valenciana", como una denominación histórica muy arraigada en la autoestima de los valencianos; insiste en un modelo lingüístico valenciano y aboga por que, de cara al exterior, en aquellas circunstancias que requieran identificar el conjunto del sistema lingüístico, se emplee el doblete de catalán y valenciano, con "igual rango y dignidad".

Además, especifica el dictamen que no se trata de una nueva denominación sino del uso conjunto de los dos nombres que, en todo caso, propone enlazar con una barra (catalán / valenciano o valenciano / catalán).

Finalmente, y en relación con documentos solemnes de cara al exterior, la propuesta de dictamen plantea la conveniencia de trabajar por un modelo de lengua compartido y unitario.

El pleno se reunirá mañana en un ambiente enrarecido por las continuas injerencias y declaraciones del Consell, que se opone al dictamen, y por los intentos de frenarlo mediante informes, e incluso por una impugnación secesionista que lleva a convocar la Junta de Govern antes de la reunión para resolverla.

Se pretendía convocar la junta ayer, pero por una incompatibilidad de horarios no se pudo realizar, según fuentes de la Acadèmia. Este órgano de gobierno está formado por cinco académicos: la presidenta, Ascensión Figueres; el vicepresidente, Josep Palomero; la secretaria, Marisol González; y los vocales Artur Ahuir y Antoni Ferrando. La reunión debería despachar el recurso presentado por Ramon Ferrer y Ángel Calpe, que impugna la simple posibilidad de celebrar el debate del dictamen porque la apoyan miembros de esa junta que decidieron cómo organizar la discusión, con lo que, en su opinión, habrían actuado como "juez y parte". Con esta argumentación, buena parte de los debates de la Académia no se podrían desarrollar, según apuntan fuentes de la institución normativa.

Es muy improbable que prospere la impugnación, dado que implicaría que los miembros de la junta de gobierno no tienen los mismos derechos que el resto de académicos a la hora de promover y debatir inciativas.

Calpe y Ferrer formaron parte de la ponencia constituida por cuatro académicos (los otros dos eran Rafael Alemany y Manel Pérez Saldanya), que llegó a elaborar un primer dictamen, no tan moderado como el que ahora se discute. La elaboración de dicha ponencia se aprobó el 25 de junio con 17 votos a favor, de 20 presentes.

Calpe y Ferrer dieron su visto bueno al informe inicial del 19 de noviembre, si bien a los pocos días rectificaron, en coincidencia con la polémica entre el Consell y la Gobierno por la presencia del valenciano en la Unión Europea. De manera semejante actuó Ascensión Figueres, que convocó el pleno de mañana el pasado viernes. En el pleno se debatirá el dictamen, con las 58 enmiendas propuestas por sus firmantes, casi todas ellas encaminadas a suavizar y moderar su contenido. Frente a ese texto, se votará una enmienda de Alfons Vila que plantea que no se trate el asunto.

Después se discutirá otra enmienda a la totalidad avalada por varios académicos secesionistas.

Levante, 21.12.2004

El proyecto de dictamen de la AVL deja claro que no intenta cambiar el nombre del idioma

La Generalitat mantiene su oposición pese al énfasis «valencianizador» de las enmiendas

A. G., Valencia

El dictamen sobre la identidad y el nombre de la lengua propia que respaldan trece de los 20 miembros de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) asegura en su última versión —tras las enmiendas incluidas al texto por la junta de gobierno— que el objetivo de la institución no es «cambiar el nombre estatutario» del idioma, sino de hacerlo concurrir con la otra denominación legal en algunos ámbitos exteriores. El documento mantiene además que «valenciano» es «el término más adecuado para designar la lengua en la Comunidad» y que esta denominación «se tendría que preservar legalmente».

Estas declaraciones a favor del nombre «valenciano» y su tratamiento en un plano de igualdad al de «catalán» no han servido, sin embargo, para que el Consell y el PP relajen su oposición a la iniciativa de la AVL.

Aunque la sustancia del dictamen está intacta (la explicitación de la unidad de la lengua y la sugerencia del uso de la doble denominación en ciertos ámbitos oficiales del exterior), las 58 enmiendas introducidas al texto refuerzan una lectura valencianizadora —que ya existía en el documento, que fue firmado inicialmente por Àngel Calpe y Ramón Ferrer, académicos procedentes de la Real Acadèmia de Cultura Valenciana (RACV)— y ajustan algunas lagunas jurídicas. Incluso algunos de los trece firmantes pronostican que sectores universitarios criticaran el escrito, si se aprueba mañana, pues la equivalencia entre los nombres de valenciano y catalán no es algo aceptado en este momento por la romanística internacional.

Mientras tanto, la postura de estos trece académicos y la de los cinco —componentes también de la RACV— que presentaron un dictamen alternativo se mantienen muy lejanas. Estos últimos han reclamado ya formalmente defender su texto en el pleno. La incógnita es qué ocurrirá con la impugnación al debate de las enmiendas en junta de gobierno presentada por dos miembros de este grupo (Calpe y Ferrer). Entre los académicos existe incertidumbre pues la presidenta, Ascensió Figueres, ha convocado para hoy a a la junta directiva para resolver esta impugnación, que podría alterar el proceso de cara al pleno. No obstante, tres de los 5 gobernantes están entre los trece firmantes del dictamen.

Las otras lenguas, en el Congreso

Por otra parte, los grupos minoritarios acordaron ayer en Sitges (Barcelona) que la reforma del Reglamento del Congreso de los Diputados incluya que la Cámara no rechace ninguna enmienda ni moción de censura de ningún municipio por el hecho de no estar escrito en español.

El Consell no podrá anular el acuerdo

El Gobierno valenciano no podrá declarar nulo el dictamen sobre la identidad y el nombre de la lengua que el pleno de la Acadèmia puede aprobar mañana, tal como han sugerido fuentes del Ejecutivo durante los últimos días. Profesores de Derecho Constitucional de la Universitat consultados por este diario explicaron que la Generalitat no puede anular un acto de una entidad que forma parte de la Administración autonómica. La anulación, según estas fuentes, la podría ejecutar la misma AVL aplicando el artículo 102 de la ley de Régimen Jurídico de las Administraciones, que permite la revisión de los propios actos, o los tribunales de lo contencioso-administrativo si alguna entidad recurriera la resolución.

Por otra parte, los defensores de la polémica doble denominación («valenciano/catalán») apuntaron ayer que no es una solución tan nueva. Una fórmula similar ya aparece en el proceso de canonización de Sant Vicent Ferrer, cuando el arzobispo de Tolosa dice que el dominico predicaba en «sua vulgari idiomate Cataloniae seu Valentino» (su idioma vulgar de Cataluña o valenciano).

La coordinadora de EU, Glòria Marcos, reivindicó ayer «el espíritu y las letras» de las Normes de Castelló, que hoy celebran su 72 aniversario. El Consell Valencià de Cultura manifestó ayer, durante el pleno, que con el dictamen sobre la lengua que aprobó en 1998 la entidad «debe ponerse a salvo intelectualmente de lo que está ocurriendo en estos momentos». Fernando Giner y UV criticaron por su parte la actuación de la Acadèmia.

Levante, 20.12.2004

El grupo de la RACV presenta una impugnación para que la Acadèmia congele el dictamen

El Consell sentencia que la AVL «tiene que acatar» el informe del Consejo Jurídico

El pleno que la Acadèmia Valenciana de la Llengua celebrará el miércoles se prevé polémico. La presidenta de la institución, Ascensió Figueres, ha incluido en el orden del día el dictamen que avala la unidad de la lengua. El sector vinculado a la RACV ha presentado una impugnación para evitar que se debata. El Consell dice que no presiona y exige a la AVL que acate el informe del Consejo Jurídico.

Levante-EMV, Valencia

El dictamen sobre la identidad de la lengua, que avala la unidad de valenciano y catalán, fue incluido ayer por la presidenta de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), Ascensió Figueres, en el orden del día del pleno que celebrará la institución el próximo miércoles. Pero el sector minoritario, vinculado a la Real Acadèmia de Cultura Valenciana (RACV), intentará hasta el último momento que el dictamen no se debata. Dos académicos de este grupo (Ramón Ferrer y Ángel Calpe) han presentado una impugnación contra la junta de gobierno de la entidad argumentando que estaba inhabilitada para rechazar la enmienda a la totalidad contra el dictamen. Estos académicos sostienen que tres de los integrantes de la junta que tumbaron su enmienda (concretamente Josep Palomero, Marisol González y Antoni Ferrando) habían firmado el dictamen y, por tanto, no eran competentes para pronunciarse al ser juez y parte.

El cuarto de los asistentes a aquella junta de gobierno, Artur Ahuir, votó a favor de la enmienda cuando era impulsor de la misma. La presidenta, Ascensió Figueres, no acudió a esa junta por razones familiares. Así las cosas, la junta de gobierno podría incluso reunirse el lunes o el martes de urgencia antes del pleno para dilucidar esta cuestión a fin de que los impugnantes no puedan usar la iniciativa como argucia para aparcar el debate del dictamen. Se da la circunstancia paradójica que los dos impulsores de la impugnación participaron en la elaboración del documento que avala la unidad de la lengua, junto con Rafael Alemany y Manel Pérez Saldanya, integrantes ambos del grupo de los 13 por el tercio del Institut Interuniversitari de Filologia.

Pons quiere que sea vinculante

El portavoz del Consell, Esteban González Pons, afirmó ayer que la Academia Valenciana de la Llengua (AVL) «tendrá que acatar lo que jurídicamente dice» el Consejo Jurídico Consultivo (CJC) en el informe pedido por la presidenta de la Acadèmia, Ascensió Figueres. El Consejo Jurídico niega la capacidad de la institución impulsada por el ex presidente Eduardo Zaplana para pronunciarse sobre el nombre de la lengua. «Si el CJC dice que jurídicamente una cosa no se puede hacer, la AVL tendrá que acatar lo que jurídicamente dice el CJC, lo mismo que si la AVL dice una cosa respecto de la lengua, el CJC tendrá que acatar lo que diga», afirmó, y añadió que «no tendría sentido» que el CJC «hiciera lo que quisiera en cuestiones lingüísticas, o que la AVL no respetara lo que dice el CJC en cuestiones jurídicas».

González Pons omitió, sin embargo, que el informe del organismo jurídico no tiene carácter vinculante. Preguntado sobre si el Consell podría llevar algún acuerdo del pleno de la AVL a los tribunales, González Pons negó esa posibilidad y señaló que «los académicos que tomen una decisión teniendo conciencia de que jurídicamente no tienen capacidad para tomarla, tendrán conciencia también de los que están haciendo». Después de todas estas reflexiones, González Pons apuntó que el Consell «no presiona a nadie».

Como ya informó este diario, el grupo mayoritario en la AVL, partidario de la unidad de la lengua, cambió el título del documento —de dictamen sobre la entidad del valenciano a dictamen sobre principios y criterios para la defensa de la denominación y entidad del valenciano— para evitar problemas jurídicos sobre si la Acadèmia es competente en ese informe. En el pleno del miércoles, el sector mayoritario podría utilizar el informe que han pedido al letrado de la AVL, Lluís Aguiló, para cuestionar la consulta de Figueres al CJC.

Levante, 20.12.2004

El estado de la AVL

EDITORIAL

Sería impensable que desde las instancias políticas se invadiera la autonomía de la Real Academia Española o se sometiera a una presión insoportable al organismo que vela por el patrimonio lingüístico del castellano. Si tal cosa sucediera, quebrando gravemente su independencia, no sólo saldría dañado el prestigio de la Academia, sino que los propios políticos culpables de la intromisión se descalificarían por sí mismos, antes o después de recibir la contestación pertinente de los niveles académicos. Igual sucedería con el resto de academias o institutos creados para preservar y fomentar los usos lingüísticos. El cerco insoportable que rodea a la Académia Valenciana de la Llengua (AVL), y que se ha visto agravado en los últimos días por la nueva polémica lingüística, hace mella en su autoridad y la deslegitima, en un acto de irrresponsabilidad constante. La deslegitiman cada día, además, los mismos que la crearon, sin comprender que esa erosión es doble, puesto que su recorrido es corto y su vulnerabilidad mayor. El alumbramiento de la AVL a partir de un consenso suscrito por la mayoría de los partidos políticos, a pesar de las dudas generadas, llevaba implícita la aceptación de su independencia, pues ésa era una de las raíces de fundamento. La AVL se planteó así como un organismo pensado para elevarse por encima de los vaivenes políticos y de la coyuntura social del momento. O era eso o no era nada. Hoy el consenso que la originó está a punto de estallar en mil pedazos a causa de las injerencias políticas, que poseen un alto grado de irresponsabilidad. Aquel mensaje inicial ha sido violado.

Levante, 20.12.2004

El portavoz de las Cortes deja claro que no respetará el dictamen de la Acadèmia

A. E. / I. O., Valencia

La Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) celebra este semana un pleno en el que se abordará un dictamen que avala la unidad de la lengua. El zaplanista Serafín Castellano, aprovechó su discurso de despedida ayer, para advertir que el PP no respetará dicho documento. Tras recordar que ocupa la portavocía del grupo en las Cortes, soltó en tono enérgico: «Nunca apoyaremos nada que signifique la unidad de la lengua, lo diga quien lo diga y se plantee como se plantee». Añadió que al PP no le va a «temblar la mano» para hacer «todo lo que haga falta en defensa de nuestra lengua». «Estamos dispuestos a defenderla política y jurídicamente en la calle, y no permitiremos que desde fuera nos diga ninguno cómo debemos ordenar nuestro futuro», añadió.

Las palabras de Castellano atacan directamente a una institución creado por la Generalitat durante la etapa de Eduardo Zaplana. De cumplirse el anuncio de Castellano, la AVL quedaría vacía de contenidos y en peligro de disolución.

En el mismo tono vehemente, Castellano mantuvo que «los únicos que usan políticamente nuestra lengua son los que la cuestionan, apoyan la unidad lingüística y están a favor de cambiar su denominación».

El futuro de los valencianos

También tuvo palabras para la reforma del estatuto, un proceso que calificó de «ilusionante». Resaltó que la voluntad del PP es conseguir que la Comunidad «deje de ser gris y de segunda, como cuando gobernaban los socialistas», y sea «de primera y de referencia» incluyendo aspectos como la plena disolución de las Cortes.

Castellano consideró «esencial» ser la primera autonomía en presentar la reforma en el Congreso de los Diputados porque, dijo, «sabemos lo que queremos y no tenemos porqué mirar ni esperar a lo que otras autonomías hacen». «No permitiremos que desde fuera se nos diga lo que hay que hacer, porque el futuro de los valencianos lo decimos los valencianos», apostilló.

Levante, 16.12.2004

La mayoría de la AVL ve una «cobardía» que Figueres se pliegue a la presión del Consell

La presidenta se reúne con el sector de la RACV y baraja excluir del pleno del 22 el dictamen de la lengua. El letrado de la Acadèmia podría invalidar el informe del CJC que la desautoriza

Levante-EMV, Valencia

La presidenta de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), Ascensió Figueres, tiene que resolver la difícil papeleta de decidir si accede a la voluntad de la mayoría de los académicos y, por tanto, cae en desgracia ante el Consell que preside Francisco Camps o se pliega a las presiones del Gobierno autonómico y consolida definitivamente la fractura en el seno del organismo creado por ley para convertirse en la máxima autoridad lingüística. Es el análisis que ayer realizaba un destacado miembro del grupo de los trece académicos partidarios del dictamen que consagra la unidad de la lengua y reconoce la doble denominación en el ámbito exterior.

Desde este sector expresaban su preocupación sobre la posibilidad, barajada por Figueres, de excluir el dictamen del orden del día del pleno del próximo 22 de diciembre. Más aún tras conocerse ayer que el informe del Consejo Jurídico Consultivo, encargado por la presidenta, rechaza que la AVL tenga competencia para resolver sobre la identidad y el nombre de la lengua. Fuentes del Consell aseguraron que el pleno se convocará —con toda probabilidad será hoy mismo aunque hay tiempo hasta el lunes— pero no precisaron si se tratará el dictamen. Desde la AVL apuntaron que el veto al documento, con el pretexto de ganar tiempo para hacer consultas sobre si se escucha al Consejo Jurídico, es una opción firme.Si eso sucede, «será una muestra de cobardía y confirmará la ruptura total de las relaciones de la Acadèmia y el Consell», apuntaron las mismas fuentes.

Como es sabido, el informe del CJC no es vinculante. El vicepresidente de la Acadèmia, Josep Palomero, ya señaló que no es partidario de asumir ese informe. De hecho, el grupo de los trece pidió un informe al letrado de la AVL, Lluís Aguiló, para que resolviese sobre la bondad de la consulta de la presidenta. Ayer circularon algunos comentarios sobre el contenido de ese estudio que apuntaban que Aguiló habría considerado que no era pertinente solicitar el informe al CJC porque la cuestión del nombre y la identidad de la lengua son competencias reconocidas a la AVL en su ley de creación. De hecho, y en aras a ajustarse a esa ley, los académicos que defienden el dictamen cambiaron su título para poner un encabezado que responde al tenor literal de las competencias de la AVL.

Anoche Figueres permanecía reunida con académicos secesionistas próximos a la Real Acadèmia de Cultura Valenciana para analizar la situación creada tras el informe del CJC y las presiones del Consell para que no se trate el dictamen, conscientes de la clara mayoría de los partidarios de la unidad de la lengua. A la reunión con el sector del que forman parte Artur Ahuir, Ramón Ferrer, Ramón Arnau, Alfons Vila y Ángel Calpe para analizar la situación asistió también Manel Pérez Saldanya como representante de la mayoría.

Europa Press, 15.12.2004

La junta de govern de l'AVL consulta el lletrat de l'entitat sobre la "bondat" de la petició de l'informe al CJC

VALÈNCIA, 15 (EUROPA PRESS)

La junta de govern de l'Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) ha decidit hui consultar el lletrat secretari general de l'entitat, Lluís Aguiló, sobre la "bondat" de la sol·licitud traslladada per la presidenta de la institució, Ascensió Figueres, al Consell Jurídic Consultiu (CJC) perquè dictamine sobre si l'AVL pot pronunciar-se sobre el nom de la llengua, segons ha informat hui el vicepresident de l'organisme, Josep Palomero.

Palomero ha expressat que hi ha un grup d'acadèmics que "creiem que no és pertinent" esta petició "però no som lletrats ni tenim esta funció i, per tant, estem a l'espera d'esta valoració". El vicepresident de l'organisme normatiu ha indicat, a més, que la llei del CJC contempla que "els seus dictàmens no són vinculants per als seus consultors".

Sobre això, l'acadèmic Artur Ahuir ha apuntat, al seu torn, que "sí hi ha alguns acadèmics que estan més atents al que puga dir el Consell Jurídic Consultiu".

Durant la junta de govern celebrada este matí s'han tractat les més de 60 esmenes presentades pels membres de la institució relacionades amb el dictamen sobre la denominació i entitat de la llengua, que està previst que es debata en el ple del pròxim dia 22 de desembre.

Fonts de l'AVL han explicat que el seu contingut havia sigut declarat matèria reservada pels membres de la Junta. Els acadèmics les esmenes dels quals no hagen sigut ateses per la junta de govern tenen un termini de 48 hores per a manifestar la seua voluntat que en el pròxim ple es prenguen en consideració.

Respecte al dictamen sobre la denominació de la llengua, Josep Palomero ha concretar que, segons el reglament de l'organisme, la presidenta de l'AVL, Ascensió Figueres, ha de fixar 48 hores abans de la celebració del ple l'ordre del dia. En este sentit, va comentar que a hores d'ara "el procés continua sense cap acció fins que, espere, el dia 22 la presidenta incloga en l'ordre del dia del ple este punt".

Palomero s'ha mostrat optimista sobre la possibilitat d'acostar postures en el si de l'AVL, que "sempre ha fet un esforç d'aproximació interessant", ha subratllat. En esta línia, ha afirmat que té "la sensació i l'esperança que es faça també en esta ocasió".

Així mateix, ha considerat que són "matisos els elements que separen una postura de l'altra, perfectament superables i integrables en la voluntat de tots els acadèmics de tindre una institució no només harmònica sinó també útil per a la societat".

Levante, 07.12.2004

Una disputa sobre premisas falsas

El Consell acusa a unos académicos de querer cambiar el nombre oficial del idioma, pero el dictamen de la discordia avala la unidad lingüística sin cuestionar la denominación legal

La crisis entre el Gobierno autonómico y la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) amenaza con dejar tocada a la institución normativa. El motivo es el dictamen sobre la entidad del idioma que 13 académicos insisten en debatir. El Consell les acusa de pretender cambiar la denominación de la lengua, pero el informe respeta el nombre legal de «valenciano» pese a avalar la unidad lingüística.

Alfons Garcia, Valencia

Cuando el pasado 25 de junio, el pleno de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) acordó con 13 votos a favor y uno en contra crear una ponencia que dictaminara sobre el nombre de la lengua, existía un calendario secreto que con el tiempo los propios rectores de la institución fueron desvelando. Mediados de noviembre (el día 18 se precisó después) era el momento elegido para que los 4 miembros de la comisión —los profesores universitarios Rafael Alemany y Manuel Pérez Saldanya y los simpatizantes de la Real Acadèmia de Cultura Valenciana, RACV, Àngel V. Calpe y Ramón Ferrer— entregaran el documento a la AVL. La elección de finales de 2004 (tres años después de la constitución de la Acadèmia) para definir con claridad la entidad del valenciano no era casual: suponía que el congreso regional del PP había pasado y que quedaba un margen amplio hasta una convocatoria electoral (2007, fecha de los comicios autonómicos) como para que esta pudiera intoxicar la resolución.

Con lo que los huéspedes (provisionales) de San Miguel de los Reyes no contaban era con la trifulca política de ámbito estatal que en septiembre se iba a generar. El Consell y el PP local habían expresado ya en julio sus reticencias al proyecto —el grupo popular en las Cortes presentó una moción para que la institución se ajustara al Estatuto—, pero la espoleta del conflicto que ha acabado poniendo a la AVL en el ojo del huracán iban a ser unas declaraciones del ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. En ellas, anunciaba la presencia del valenciano en la Unión Europea junto al catalán, el gallego y el euskera. La reacción de ERC (socio necesario para las mayorías en el Congreso de los Diputados), del Ejecutivo catalán y de entidades científicas forzaría un progresivo reajuste hasta llegar a la fórmula de «una lengua denominada catalán en Cataluña y valenciano en la Comunidad de Valencia» y a la de «valenciano/catalán». El Ejecutivo llegaba así a una solución contemplada también en el dictamen de la AVL.

En ese contexto de confrontación entre el Gobierno central y autonómico —y con el trasfondo de disputas entre las sensibilidades del PP valenciano—, el argumento esgrimido reiteradamente por el Consell es la falta de legitimidad de la Acadèmia para modificar el nombre oficial, estatutario, del idioma propio. Ese es el contenido de la consulta elevada al Consell Jurídic Consultiu (CJC) por la presidenta de la institución, Ascensió Figueres.

La paradoja es que, a pesar de la reiteración de este razonamiento, el informe de los académicos no plantea un cambio de denominación oficial, sino —como el propio vicepresidente de la AVL, Josep Palomero, avanzó en octubre— poner «nombres y apellidos» (sin circunloquios) a la filiación del valenciano «respetando» el nombre «estatutario, legal e histórico». El dictamen, eso sí, abre la puerta a un uso conjunto de lo que considera las dos denominaciones del idioma (valenciano/catalán) en ámbitos exteriores.

Amenazas de dimisión

Ante la polarización de las posiciones, los trece académicos que han forzado que el documento tenga que debatirse en el próximo pleno (el día 22, previsiblemente) están convencidos de que el Consell intentará alguna estrategia antes de ese momento para abortar su aprobación.

La impresión extendida en este grupo es que el informe del CJC será negativo a sus pretensiones, pero subrayan que no es vinculante, por lo que no debía detener el proceso.

Por ahora, y a pesar de la presión continua del Consell, este sector de la AVL no cede en sus objetivos. Incluso, aseguraban ayer algunos de sus miembros, analiza posibles reacciones en grupo si finalmente el dictamen queda bloqueado. Algunos han llegado a comentar su intención de abandonar la institución si así ocurriera.

Levante, 06.12.2004

La Acadèmia «vigilada»

El Consell ha lanzado varios mensajes a la AVL sobre la denominación de la lengua

I. O., Valencia

El resurgimiento del conflicto lingüístico a raíz de la polémica generada por las traducciones del Gobierno de la Constitución Europea ha motivado, como si del lanzamiento de una piedra sobre el agua se tratara, una serie de ondas expansivas en las que el Consell ha adquirido un protagonismo central pero que ha situado también en el punto de mira a la Acadèmia Valenciana de la Llengua. A lo largo del último mes —y en pleno enfretamiento dialéctico entre partidos y administraciones— varios dirigentes del Consell, incluido el presidente, han lanzado contundentes mensajes a los integrantes de este organismo en relación con la denominación de la lengua.

El viernes, el conseller portavoz, Esteban González Pons, se dirigía directamente a la AVL advirtiendo que «prevalecer la ciencia sobre la democracia es un camino muy peligroso» y que la entidad carece de capacidad para modificar el Estatuto de Autonomía y, por tanto, el nombre de la lengua a favor de la fórmula mixta valenciano-catalán.

En su intervención, González Pons desmentía la existencia de presiones a la AVL por parte del Consell aunque, desde que estallara la crisis del valenciano a principios de noviembre, se han dado varios capítulos que han tenido como fondo la «realidad de las últimas semanas». Así explicaba el académico Àngel Calpe su negativa de última hora a firmar el dictamen consensuado sobre el nombre la lengua y elaborado junto con los profesores Rafael Alemany y Manuel Pérez Saldanya, y Ramón Ferrer —designado, al igual que Calpe, por el PP y miembros de la Real Academia de Cultura Valenciana—. El dictamen respeta el nombre estatutario de valenciano pero legitima el mixto para el ámbito exterior. Trece académicos han propuesto su debate que, si no sucede nada anómalo, se producirá el próximo 22 de este mes.

El propio presidente Francisco Camps, ha dirigido mensajes contundentes a los integrantes de la AVL en varias ocasiones. El 10 de noviembre, el jefe del Consell afirmaba tajante ante los periodistas que el organismo no debía pronunciarse sobre la entidad del idioma y el 19, Camps dejaba claro qué es lo que espera de la AVL al insistir en que estaba seguro de que los académicos «saben perfectamente» que han de defender la Constitución,el Estatut y la ley de creación del organismo, donde se «dice claramente que el valenciano es la lengua de los valencianos».

Dos semanas después, el 2 de diciembre, el presidente de la Generalitat reclamaba ya abiertamente a los miembros del organismo «responsabilidad institucional» y «lealtad» con el Estatuto, la ley, la sociedad y la Constitución. Un día antes y preguntado sobre el dictamen de la AVL sobre la lengua, Camps manifestaba que no conoce «ni más leyes, ni más dictámenes que los cinco pilares fundamentales» —Estatut, Constitución, Llei d'Ús i Ensenyament del Valencià, ley de creación de la AVL y el dictamen del Consell Valencià de Cultura de 1998.

Este tipo de declaraciones ha motivado las críticas de la oposición que han acusado al gobierno de la Generalitat de presionar a los académicos y de estar incluso detrás de la renuncia de dos de ellos de firmar el dictamen sobre la entidad de la lengua.

Signes (PSPV) acusa al PP de usurpar su firma

El portavoz socialista en la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), Francesc Signes, anunció ayer que el presidente de este organismo, Miguel Ortiz (PP), no se saldrá «de rositas» tras «firmar, porque le ha dado la gana, por su cuenta y riesgo y sin consultar con nadie» el manifiesto de la Fundación Broseta En defensa de las señas de identidad del pueblo valenciano.

Signes avanzó que en la próxima asamblea de la Federación, que se celebrará este viernes, exigirá «explicaciones públicas y responsabilidades» al también alcalde de Altea porque «no es que no representa a la FVMP en su conjunto es que ni siquiera representa a su grupo, sino a la facción zaplanista del PP». La decisión de estampar la rúbrica en un manifiesto sobre un «asunto en el que el PP está cometiendo tan grave irresponsabilidad es usurparnos la firma a todos los demás», señaló.

El dirigente socialista afirmó que adherirse al documento a favor de la lengua valenciana y «contrario a los criterios de la AVL» es «un botón de muestra más de que la Federación es utilizada como instrumento al servicio del PP y del zaplanismo». «Igual firma un manifiesto sin consultar con los portavoces del resto de los partidos que aprueba convenios por su cuenta como si fuera el cortijo del PP, en una actitud reprobable». Los socialistas votarán en contra de los presupuestos del organismo que agrupa a la práctica totalidad de los ayuntamientos valencianos y que se dirimirán el viernes. «Entre otras razones porque no hemos tenido la oportunidad de verlos, ni hemos participado en su elaboración», explicó portavoz del PSPV en la FVMP.

Levante, 04.12.2004

Varios académicos censuran a Figueres por consultar el dictamen de la lengua ante el CJC

Los defensores del texto que avala la unidad lingüística califican la acción de «antirreglamentaria»

A. G., Valencia

El grupo de miembros de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) que defiende que la institución se pronuncie en el próximo pleno sobre la entidad de la lengua presentó el pasado jueves un escrito dirigido a la presidenta, Ascensió Figueres, en el que cuestionan su proceder en esta polémica. En concreto, los académicos reprochan la decisión de consultar al Consell Jurídic Consultiu (CJC) si la AVL puede dictaminar sobre el nombre del idioma y, en especial, censuran que se intente impedir con ello el pronunciamiento de la institución. Critican también que Figueres no les informara de esta actuación, a pesar de que la iniciativa estaba en trámite el viernes de la semana pasada y los 21 componentes estaban reunidos ese día en sesión plenaria.

El escrito evidencia la tensa y difícil coyuntura en que se encuentra la Acadèmia. En sus más de tres años de vida nunca un grupo de académicos se había decidido a recriminar por escrito a la presidenta.

El documento, que ya ha sido registrado, ha sido firmado inicialmente por siete académicos, aunque está abierto a la incorporación de otros, comentaron ayer algunos de sus redactores. No descartan que puedan suscribirlo los 13 miembros que han dado su respaldo formal al dictamen sobre la lengua elaborado en los últimos meses y abortado en su fase final, después incluso de haber sido presentado a la junta de gobierno. Este informe avala la unidad de la lengua y legitima las dos denominaciones e incluso abre la puerta a su uso conjunto (valenciano/catalán) en algunas circunstancias.

Los firmantes del escrito advierten a Figueres que sus actuaciones en torno a este dictamen son «seguramente antirreglamentarias» y le piden que se ajuste a la norma.

La conclusión que expresan estos académicos es que todo lo referente a la denominación y entidad del valenciano «son competencias legalmente atribuidas a la Acadèmia» y, por tanto, «no pueden ser objeto de consulta». Desde su punto de vista, consultar al CJC «puede ir en contra» de la ley de creación de la institución, ya que, el fin podría ser el de «minorar la objetividad e independencia» de esta, objetivo que, subrayan, «no podemos tolerar».

Estos miembros de la AVL son taxativos a la hora de valorar la consulta al Consell Jurídic, la cual no consideran «ni procedimental ni procedente». «No es preciso que la Acadèmia —afirman en el escrito— tenga que humillarse ante ningún otro organismo ajeno para afrontar sus propias competencias».

Los académicos recuerdan que el CJC, según la ley, no es un órgano de referencia para la AVL. En todo caso, apuntan, la actuación de la presidenta puede haber vulnerado el reglamento de la institución al enterarse de ella «por la prensa».

Levante, 04.12.2004

Cuestionan que intente impedir la aprobación

A. G., Valencia

«El hecho —afirman los académicos firmantes del documento— de tratar de impedir que prospere reglamentariamente un documento que ha sido fruto de meses de trabajo de una ponencia de la AVL aprobada por el pleno no pensamos que se adecue a la actuación de la presidencia de nuestra institución».

El documento en cuestión es el dictamen sobre el nombre y la entidad de la lengua y el fragmento transcrito da cuenta del foco del conflicto: la oportunidad de aprobar este informe y de hacerlo en el próximo pleno, a celebrar previsiblemente el próximo día 22.

El pleno de la AVL acordó el pasado 25 de junio que se abordara el asunto por un grupo de cuatro académicos (dos profesores universitarios y dos procedentes de la Real Acadèmia de Cultura Valenciana, RACV), con la intención de que a final del año se pudiera aprobar el dictamen. Los plazos se cumplieron y el documento se presentó como cerrado a la junta de gobierno el pasado 9 de noviembre. Pero sólo unos días después, los dos miembros que también son de la RACV dieron marcha atrás y se desvincularon del dictamen. Esta decisión coincidió con pronunciamientos de responsables del Consell en contra de un informe que avala las teorías del Gobierno central.

En este contexto, muchos de los 13 académicos que exigieron formalmente la tramitación del texto sospechan que antes del día 22 surgirán estrategias para evitar su aprobación.