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Bibliografia
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més fam que Garró

  1. Seguint amb l'aclariment d'algunes expressions (veg. Camot), Josep Lozano (24.07.2008) ens envia una proposta, treta d'Un estado de los Borja: el marquesado de Llombai. Documentos sobre Aledua, Alfarp, Catadau y Llombai de Vicente Bisbal del Valle (Conselleria de Cultura, Generalitat Valenciana, 2001, pàg. 25-26), per a «patir més fam que Garró»:
    Veamos las expresiones «patir més fam que Garró» y «estar més fart que Mahoma de la cansalà». Ambas se podían escuchar hace años en nuestros pueblos.

    Algunas personas usaban la expresión «patir més fam que Garró», como referida al protagonista de algún relato más o menos fantástico (no decían «que el garró»). Quizá la explicación de la misma sea más sencilla que la que voy a dar, pero es la que considero razonable en el presente contexto. En el Archivo del Reino de Valencia, Real Cancillería, registro 1.333, se encuentra un manuscrito en el que se cita varias veces a un morisco, natural de Llombai y vecino de Massalavés, llamado Azmet Garro (o Garró; la tilde era un lujo) sobre el que se habían dictado varias órdenes de captura por ser un facineroso. La abundancia de tales órdenes me hace pensar en la dificultad existente para dar con él, y, quizá, en lo que tuvo que sufrir y el hambre que tuvo que pasar para huir de la justicia; de ahí la expresión «patir més fam que Garró». En el folio 81v se consigna la orden siguiente: «(...) per les vies posibles procuren hauer y prendre(...), la persona de Azmet Garro, morisco del dit lloc de Masalabes (...). València, a deu de abril de MDLXX». En el foli 89v se insiste mediante otra orden:«...que es fasen molts grans diligències en hauer la persona de hun morisco nomenat Azmet Garró, del lloch de Masalabés...». En el folio 102r y 102v:«Azmet Garró, morisco de Lombay, habitant de Masalabés...». En el folio 156r y 156v aparece otra vez «Lombay» y la condición de Garró: «persona facinerosa». Finalmente, ya antes, en el folio 96, se había consignado la colaboración de dos hermano moriscos para prenderle: «...dos germans moriscos nomenats Raboses».

    La segunda expresión se refería a «estar més fart que Mahoma de la cansalà». Era práctica común entre los moriscos no comer sangre, ni frita ni como componente de cualquier otro manjar; tampoc animales ahogados, como liebres cazadas con lazo; ni carnes de animales mordidos por otro animal, como un conejo de monte cazado por un perro galgo. Pero entre todos los manjares «...el que más aborrecían era el tocino, tanto, que si conocían a alguno de los suyos que le auía comido, lo maldecían, injuriauan, y dauan luego por infame. Y si a caso alguno dellos, engañado por los Christianos, comía arroz, o qualquiera cosa que estuuiesse guisada con tocino, luego que lo sabían se prouocauan a trocarlo. Criauan los niños con este mismo odio, y ogeriza al tocino: pues si alguna vez, por burlarse, los Christianos les hazían comer esta carne, si la uenían a averiguar los padres, los açotauan hasta la sangre, guardando por ley irrefragable el no poder sustentar, ni aún mercadear, o comprar estos animales, siendo verdad que pudieran, con este trato, grangear mucho ducados; antes de solo verlo se ofendían, y hazían ascos. Estaua en mano de qualquier Christiano hazerles pasar muchos días sin bever, porque con untar un poco la fuente, o fuentes del lugar, con tocino, no auía remedio que en muchos días beuiessen agua dellas, y destas burlas eran muchas, y muy donosas, las que les hazían cada día.» (Fonseca, 1612:98)